La mayoría de los visitantes pasan entre 2 y 4 horas en el refugio, dependiendo del programa que elijan. Las actividades siguen un horario estructurado que se adapta a la rutina diaria de los elefantes, en lugar de una ruta turística fija.
Tu experiencia suele empezar con una introducción a la misión del refugio y al bienestar de los elefantes, seguida de la preparación de la comida y el encuentro con los elefantes. A continuación, te espera un paseo guiado por el recinto, donde podrás observar sus comportamientos naturales antes de participar en actividades como los baños de barro o el rato en el río. Durante toda la visita, los guías te cuentan la historia de cada elefante mientras te explican la importancia del turismo ético y la conservación.
No te lo puedes perder: Dar de comer a los elefantes y ver cómo disfrutan de su baño de barro son los momentos más memorables de la visita.
Opcional: Dedica un rato más a observar a los elefantes después de las actividades organizadas: algunos de los momentos más gratificantes surgen simplemente al ver cómo interactúan de forma natural.
Cursos guiados frente a cursos a tu propio ritmo: Todas las visitas son guiadas. Los grupos reducidos permiten interacciones significativas, al tiempo que garantizan que las actividades sean seguras y se centren en el bienestar de los elefantes.
